03/05/2010

Horacio Oliveira




Al depedirnos éramos cómo dos chicos que se han hecho estrepitosamente amigos en una fiesta de cumpleaños y se siguen mirando mientras los padres les tiran de la mano y los arrastran

Cortázar, que lo dice siempre justo de esa manera.
Y luego todos vosotros. Y luego a lo mejor, yo. Sentada en un porche, sin mangas y tocando el ukelele. Guapa. Increíble, no creíble. Como el sexo y las pel·lículas en blanco y negro, todo junto. Y luego a lo mejor una vencedora sensación de viento inexistente y calma imminente. P...para todas.

Ai, las rimas se me dan fatal. Sólo dejo que mi felicidad se interrumpa un par de veces al día y luego me río. Por eso sé que dentro de poco llegará el verano y tendremos ganas de que llueva más.

2 commentaires:

dante451 a dit…

Pluja per tots :)

zaida a dit…

putas para todas?
esa me gusta.
juliette me encantas nena